La Justicia de La Plata resolvió a favor del arquero de Independiente, Rodrigo Rey, y de su pareja, tras el recurso de amparo que presentaron al denunciar que un colegio de City Bell les negó la renovación de matrícula a sus hijos, Renata y Benicio, este último diagnosticado con autismo.

Según publicó el diario El Día, el tribunal determinó que la exclusión de ambos hermanos constituyó un caso de “discriminación indirecta”, al generar un impacto desproporcionado por motivos de discapacidad. La institución, señalaron los jueces, no logró justificar adecuadamente la decisión tomada.
El conflicto se inició en diciembre del año pasado, cuando el Instituto José Manuel Estrada envió una carta documento informando que los niños no continuarían en 2025. Rey denunció que la medida fue discriminatoria hacia Benicio y que también habría estado motivada por un posteo en redes sociales en el que cuestionaba la falta de herramientas del cuerpo docente para garantizar un entorno empático.
Tras un primer rechazo de la cautelar, la familia apeló y obtuvo un fallo que permitió la continuidad de los chicos para evitar la ruptura de vínculos. Ahora, un nuevo pronunciamiento del Juzgado de Garantías del Joven Nº 3 ordenó asegurar la permanencia escolar “hasta la finalización de los ciclos educativos” y exige implementar ajustes razonables para garantizar una educación plena e inclusiva, acorde a las necesidades de Benicio.
La abogada de la familia, Carla Junqueira, celebró el fallo y sostuvo que se trata de una decisión ejemplar. Afirmó que el colegio deberá capacitar a su equipo en discapacidad y autismo y remarcó que las instituciones no pueden ampararse en el “derecho de admisión” para negar matrícula a estudiantes con TEA ni excluir a familias que solicitan adaptaciones razonables. Según destacó, la Justicia reafirmó que la igualdad y la no discriminación están por encima de los reglamentos internos de las escuelas privadas



