18 julio 2026

Usó ChatGPT para escribir una sentencia y anularon la condena

Un hecho insólito sacudió al Poder Judicial de Chubut: la Cámara Penal de Esquel anuló una condena luego de descubrir que el juez había utilizado ChatGPT, una herramienta de inteligencia artificial, para redactar parte de su fallo.

 

El caso abrió un fuerte debate sobre los límites y responsabilidades en el uso de la IA en ámbitos sensibles como la Justicia.

El episodio tuvo como protagonista al juez penal Carlos Rogelio Richeri, quien en junio condenó a Raúl Amelio Payalef a dos años y seis meses de prisión por robo simple.
Durante la revisión de la sentencia, los camaristas notaron una frase que no encajaba con el lenguaje judicial:

“Aquí tienes el punto IV reeditado, sin citas y listo para copiar y pegar”.

Esa línea reveló que parte del texto había sido generado con ChatGPT. Ante la falta de control y cita del uso de la herramienta, el tribunal —integrado por Carina Estefanía, Martín Zacchino y Hernán Dal Verme— decidió anular la condena y el juicio y ordenó realizar un nuevo debate oral con otro juez.

Además, se remitieron las actuaciones al Superior Tribunal de Justicia de Chubut, que deberá investigar el accionar de Richeri y evaluar las posibles sanciones institucionales.

Desde el Ministerio Público Fiscal de Chubut señalaron que el uso no declarado de inteligencia artificial “vulnera la trazabilidad del razonamiento judicial” y “compromete la transparencia del proceso”.

¿Se puede usar inteligencia artificial en la Justicia?

El uso de herramientas como ChatGPT no está prohibido, pero debe realizarse con criterio, control y transparencia. Los especialistas en ética judicial advierten que un fallo redactado con IA, sin intervención humana, puede perder su validez porque la decisión final debe ser plenamente razonada por el juez.

En muchos países, los sistemas judiciales están comenzando a incorporar IA para tareas de apoyo, análisis de jurisprudencia o gestión de expedientes. Sin embargo, nunca para sustituir la deliberación o la motivación jurídica de un magistrado.

Una advertencia para el futuro

El caso de Esquel marca un precedente: el uso irreflexivo de inteligencia artificial en decisiones humanas críticas puede tener consecuencias serias.

Como remarcaron los camaristas, la tecnología puede asistir, pero no reemplazar el juicio humano.