18 julio 2026

No quería pagar la cuota alimentaria y fue obligado a leer El Principito

Un fallo inédito con perspectiva de género sorprendió en Corrientes: un hombre que intentó evadir el pago de la cuota alimentaria de su hija con discapacidad deberá leer El Principito de Antoine de Saint-Exupéry y rendir un examen oral ante la jueza de familia.

 

El progenitor había dejado de cumplir con la obligación alegando que el Certificado Único de Discapacidad (CUD) de la joven —que padece autismo y retraso madurativo— estaba vencido. Según su postura, hasta que la madre no lo renovara, él no transferiría el dinero.

La magistrada interpretó esa actitud como un intento de desligarse de una obligación indelegable: sostener económicamente a los hijos. “No se trata de un castigo, sino de un llamado a la reflexión. El Principito transmite valores de empatía, cuidado y vínculos humanos que este padre necesita incorporar para comprender lo que significa la paternidad”, explicó Macarrein.

Además de la lectura obligatoria, la jueza ordenó aumentar del 35 al 40% del salario la cuota alimentaria destinada a sus dos hijos: la joven de 22 años y un niño de 8 con celiaquía.

El caso también visibilizó un problema más amplio: la dificultad de las familias para renovar los certificados de discapacidad en Argentina. Para la jueza, un trámite administrativo no puede convertirse en excusa para negar el sustento que corresponde por ley.

Con esta medida ejemplificadora, la Justicia buscó marcar un límite a la falta de empatía paterna y reforzar la centralidad de los derechos de niñas, niños y adolescentes con discapacidad.