Una fecha para aflojarle a la memoria… y abrazar el olvido saludable

Cada 2 de julio, el calendario internacional nos propone una pausa inusual: es el “Día de está Permitido Olvidar”, una jornada que invita —con humor y algo de filosofía— a soltar lo que pesa, dejar de lado lo innecesario y perdonarnos por lo que no recordamos.
Si bien no está reconocido oficialmente por organismos como la ONU, este “día mundial no oficial” gana terreno en redes sociales y plataformas de bienestar mental como una oportunidad simbólica para reflexionar sobre la memoria, el estrés y la presión cotidiana de “tener todo presente”.
Desde cumpleaños que se nos escapan, claves que se borran, hasta errores del pasado o frases que hubiéramos querido decir distinto… el olvido no siempre es un enemigo. A veces, también es un mecanismo de protección emocional, o simplemente una forma de limpiar espacio para lo nuevo.
Este día es, en definitiva, una excusa amable para reírnos de nuestra memoria selectiva, perdonar pequeñas omisiones y recordar que no todo debe quedar grabado a fuego.
Así que si hoy se te pasa algún mensaje, si olvidás dónde dejaste las llaves o si no recordás por qué entraste a una habitación… no te preocupes: está permitido olvidar. Al menos por hoy.



