El 20 de mayo se celebra el Día Internacional del Ensayo Clínico, con el objetivo de dar a conocer a la población general en qué consiste la labor de la investigación.

La Investigación Clínica es un proceso científico, ético, analítico y regulador que incluye la participación de seres humanos en el desarrollo de una molécula, desde su concepción hasta su comercialización.
El documento técnico-científico que se emplea en un ensayo clínico para buscar la eficacia y seguridad de un medicamento en una indicación y población determinada se denomina Protocolo de Investigación.
Los participantes en una investigación sólo son incorporados al ensayo clínico después de la firma de un Consentimiento Informado, estableciendo que su participación es voluntaria.
Los datos obtenidos en el curso del ensayo clínico son primariamente asentados en el expediente clínico del sujeto y posteriormente asentados en un Formato de Reporte de Caso, mismo que servirá de base para el análisis de datos.
La investigación clínica y la esperanza de vida
La investigación clínica en los últimos sesenta años ha hecho posible que la esperanza de vida en Europa haya aumentado en cerca de 10 años. Estos estudios han posibilitado que la tasa de mortalidad del VIH SIDA haya disminuido en más del 80% desde la década de los 80. O que la tasa de mortalidad por cáncer sea el 20% más baja desde los 90.
Según la Agencia Europea del Medicamento (EMA), cada año se autorizan en Europa en torno a 4.000 ensayos clínicos. Y la asignatura pendiente es agilitar los trámites burocráticos para poder poner en marcha un ensayo.



