25 febrero 2024

El cine, la música, el ocio y otras expresiones culturales añaden nuevo vocabulario a nuestra lengua.

Expresiones de casino en el lenguaje popular

El lenguaje que utilizamos para comunicarnos no es una ciencia exacta. Con el paso de los años, se han asimilado nuevas expresiones que forman parte del habla popular. Juegos de palabras que nos ayudan a categorizar de manera más precisa una situación determinada. Y dado que no hay mejor manera de entender un proceso que ejemplificarlo, en este texto, queremos exponer frases hechas extraídas del mundo del casino que hoy en día se utilizan más allá de los límites de las salas de juego.

Estos espacios recreativos nos han acompañado también desde hace siglos, y es normal que algunos conceptos se hayan asimilado. Tal vez no seas conscientes de que algunas de estas expresiones, que seguramente utilizás, conectan de alguna manera con los casinos. Para iniciar esta aventura, comenzaremos con una frase que nos encaja perfectamente: "¡Hagan juego!". El crupier suele utilizar esta expresión antes de iniciar una partida en la ruleta, siendo este el momento en el que se posicionan las fichas sobre la mesa.

Es por ello por lo que, sin más dilación, nosotros también afirmamos: ¡Hagan juego!

Existen muchos conceptos relacionados también con las apuestas que tienen conexión con la expresividad popular. Cuando queremos darlo todo por una acción determinada, ya sea en una relación social o en el trabajo, solemos decir que hemos "apostado a lo grande". Esto da a entender que quizás somos conscientes del riesgo latente, pero decidimos tirarlo adelante de todas formas. También podemos decir que hemos apostado por una acción determinada, realizando también un ejercicio de fe, como cuando apostamos por un número o color específico en el casino.

 

En el caso de los juegos de cartas, la amplia terminología de poker también ha tenido una inserción en las expresiones populares. Hay una muy famosa, el "all in", que hace referencia a apostarlo todo por una mano concreta. También existe el concepto de "jugada maestra", cuando hemos definido una buena estrategia que nos ha llevado por un camino de éxito. El hecho de "jugar las cartas" también guarda relación con definir un buen método que nos lleve a buen puerto. ¿Quién no ha escuchado también la expresión "tener un as bajo la manga", un juego de palabras que deja entrever que nos hemos guardado una bala en la recámara por si la situación no iba como deseábamos?

El casino también ha implementado otras frases hechas en nuestro día a día. Una de las más populares es la de tener "una mala racha", que hace referencia a una sucesión de malos resultados después de que la fortuna nos haya sido desfavorable. Seguramente, la utilización de estas palabras tuvo su origen en las salas de juego de todo el mundo.

 

La lista no acaba aquí, ya que hay otro elemento asociado a la cultura del casino, como son los dados, que también han dado lugar a frases curiosas. Por ejemplo, "lanzar los dados", que significa tomar decisiones basadas en el riesgo y esperar a ver cómo acaba la jugada. También se puede decir "vamos a rodar los dados", con un significado muy similar al que hemos expuesto.

Cuando nos encontramos en una situación límite, también podemos hacer referencia al concepto "doble o nada". Un comentario que se realiza normalmente en contextos donde hay situaciones equitativas de éxito o fracaso. La persona que lo utiliza toma la decisión de arriesgarse, siendo plenamente consciente de que el resultado no ofrecerá matices, solo blanco o negro, o muy bien o muy mal. O se gana y se duplica, o se pierde absolutamente todo.

Finalmente, es necesario analizar otra expresión muy popular, que es nada más y nada menos que: "La suerte está echada". Una locución latina atribuida a Julio César que también suele tener aplicación en las salas de juego. La historiografía afirma que la utilizó el mítico emperador romano antes de cruzar el río Rubicón, límite entre Italia y la Galia Cisalpina. Hay juegos de dados que conectan con la siempre sorprendente época imperial romana, y seguramente César ya realizó este ejercicio asociativo -conceptos de juegos de mesa en el lenguaje popular- milenios antes que nosotros. Al final, todo está inventado.