26 septiembre 2022

Hay unas 500 víctimas cada mes por "curas de sueño"

Estos hábitos no son recomendados por los médicos y, según alertaron especialistas, pueden generar secuelas e incluso la muerte.

Especialistas alertaron sobre las sectas que llevan a cabo "curas de sueño" y señalaron que en Argentina se registran unas 500 víctimas cada mes por esta práctica, a la que consideraron "oscura y peligrosa", ya que puede derivar en estafas y, en los peores casos, provocar la muerte.

El abogado especialista en sectas Javier Miglino le indicó a este medio que "las mal llamadas ‘curas de sueño’, son en realidad una práctica oscura y peligrosa que pone en riesgo la vida de las personas, toda vez que no todos despiertan".

"Incluso cuando lo hacen, los integrantes de la secta tienen listos ‘poderes especiales’ ante escribano público, contratos de transferencia, contratos de locación, cesiones de bienes y donaciones, entre otros documentos, que aquel o aquella que ingresó a la cura de sueño, no pondrá reparos en firmar, en atención a la situación de entumecimiento corporal y mental. Las víctimas son unas 500 cada mes y el número no para de crecer", sostuvo el letrado.

Bajo esta línea, Miglino, rememoró que "la investigación por la causa de la secta ‘escuela de Yoga de Buenos Aires’, que lideraba Juan Percowicz y con sede en Villa Crespo, sumó un nuevo detenido esta semana tras la captura de un médico clínico que participaba activamente en el esquema de las llamadas ‘curas de sueño’".

"Se trata de un método que se ofrecía como una presunta sanación milagrosa, pero que se usaba a la vez como forma de tortura hacia los miembros más rebeldes de la organización", apuntó el experto.

Y agregó: "Esta organización facturaba unos 150 millones de pesos cada mes (500 mil dólares) y obtenía su financiación, especialmente de la prostitución a la que eran sometidas dos decenas de ‘alumnas’ y de las curas de sueño aludidas, más los bienes que se ‘perdían’, luego de despertar los pacientes".

"Sin embargo, los cientos de damnificados por E.Y.B.A. son solo una parte de los más de 500 hombres y mujeres que cada día, sufren terapias del tipo ‘cura de sueño’ en la República Argentina, con el consiguiente riesgo físico y de vida, porque no todos los que se duermen vuelven a despertar y aquellos que lo hacen, a veces vuelven con una patología que los acompañará de por vida", alertó Miglino.

Asimismo, explayó que "las curas de sueño son inducidas por fármacos que relajan el cuerpo a partir de un bombardeo de sustancias tales como el diazepam, cuyo mayor exponente es el medicamento Valium".

"En líneas generales, aquellos que se duermen por unas horas no tienen problemas ni secuelas. Sin embargo, en las terapias que aplican las sectas, una persona puede dormir durante varios días", advirtió el abogado especialista en sectas.

E indicó: "Si al despertar no tiene secuelas y se encuentra medianamente lúcido; llegará el momento de firmar documentos. En ese momento, personal de la secta tendrá listos todo tipo de papeles; desde constitución de sociedades hasta donaciones de bienes muebles e inmuebles, constitución de fideicomisos, comodatos y arrendamientos de inmuebles".

"En todos los casos, los contratos y documentos que firman las personas que acaban de despertar, resultan del tipo lesivo a nivel de expoliación; es decir de un día para el otro, la secta es dueña de todo", graficó.

A la vez, Miglino sostuvo que "una de las primeras manifestaciones de los trastornos mentales es la dificultad para dormir".

"Una de las maneras de recuperar en gran medida la estabilidad mental es a través de un sueño profundo y reparador. Por eso se inventaron las curas del sueño; que constituyen una terapia en la que se induce al sueño profundo a una persona que tiene algún trastorno mental", prosiguió.

El letrado contó que "se logra que la persona permanezca dormida a través de la administración de diferentes fármacos que generan ese efecto. Quien se somete a este tipo de terapia solo se despierta por breves lapsos para comer y llevar a cabo sus necesidades fisiológicas".

"Sin embargo, al dormir, algunos pacientes sufren aumento de la temperatura corporal, retención urinaria, disfagia y trastornos de la marcha y del habla. Y otros incluso jamás despiertan", concluyó Miglino.