19 agosto 2022

La Revista "El Gráfico" destaca el gran presente de Mariano Navone

Una imperdible nota de la emblemática revista deportiva, destaca las virtudes del tenista nuevejuliense. A continuación, la reproducción completa:

MARIANO NAVONE, EL TENISTA QUE MODIFICÓ SU JUEGO PARA GANAR IMPULSO
El nuevejuliense de 21 años apostó, cambió un golpe de cero y está en su mejor momento en el circuito Challenger. La salud mental, la técnica y la construcción de la confianza.

MARIANO NAVONE nació en 2001. Tiene 21 años pero habla como si acumulara mucha más experiencia: conceptos, valores, táctica, salud mental, administración del momento, confianza. Cada respuesta cuenta con un valor agregado: es sincero, no le gusta el casete, vive con una sonrisa plasmada en su rostro y, sobre todo, disfruta del mejor pasaje de su corta carrera como tenista.

"Estoy en el mejor momento de mi carrera. Nunca había tenido estos resultados. Hace un tiempo ni me lo imaginaba. Es un poco extraño pero esas cosas por las que tanto laburé y que me generaron tantos dolores de cabeza me llevaron a estar acá, jugando bien y ganando partidos importantes. Lo estoy disfrutando porque en el tenis no siempre son todas buenas. Este nivel no te deja descansar", empieza, acaso con una pequeña muestra de lo que será, en profundidad, la charla con El Gráfico en el restaurant del Tenis Club Argentino, en plena disputa de un torneo Challenger.

Navone lo tiene claro: llegar a esta instancia del camino no resultó nada fácil. Nacido en 9 de Julio, con los valores impregnados de su entorno personal, entiende que lo único que paga, a la larga, es el trabajo. Jugar dos finales consecutivas de Challenger, una semana atrás en Corrientes y ahora en el TCA, no es producto del azar: para saborearlo tuvo que padecer vaivenes, pero apostó y ganó.

La bisagra para el impulso en esta última gira de Challengers tiene su origen en enero, cuando tomó una fuerte decisión: modificar casi de cero un golpe y, a partir de allí, realizar cambios tácticos para generar un impulso. Arrancó la temporada en el puesto 561 del ranking ATP y, con la mitad del año transcurrido, subió más de 200 escalones y se ubica 358° -ascendió casi 170 escalones en las últimas dos semanas-.

"Este año hice un cambio muy difícil en la empuñadura de derecha, con un armado totalmente distinto. Hicimos un golpe de cero. Cambiamos varias cosas tácticas a partir de esa modificación. Fue un trabajo de pico y pala. No es fácil, me costó mucho capitalizarlo en lo mental. Me sentía con dudas, inseguro, incómodo, pero de a poco me lo metí a la fuerza en la cabeza", contó sobre la decisión que encaró junto con sus entrenadores Federico Stove y Maximiliano Barock, de la academia Tennis Point, a cargo de Alejandro "Toto" Cerúndolo -padre de los hermanos Francisco y Juan Manuel-.

Estaba con dudas y no había agarrado ritmo. Se amargaba porque no llegaban los resultados tras la profunda modificación en su juego. Pero un viaje lo cambió todo: hizo una gira por Montenegro, recuperó rodaje y empezó a convencerse de que el camino había sido el correcto. "Me fui a Montenegro a jugar unos torneos y terminé muy bien la última semana. Fue una escala aunque no pensé llegar a los Challengers para jugar así. Estoy con un gran enfoque y con una muy buena elección de golpes en cada momento"

Al respecto, fiel a su estilo y en contrapartida con su corta edad, profundizó: "La derecha es el golpe más importante del tenis. Es el golpe que más veces impactás en un partido. Hay que tener un buen revés y usar todo, claro, pero la derecha la pegás un 70 o un 80 por ciento de las veces. Cambiamos muchas cosas a partir de tomar esa decisión de modificar el drive. Fue un proceso. Arranqué en enero y recién hace un mes que me siento dentro de todo cómodo: pensá que fueron cinco meses sin resultados, de irme a mi casa amargado, pero era algo que debía pasar. Había que hacerse fuerte en ese momento. Si no hubiera cambiado esas cosas no sé si hoy estaría en este nivel".

¿Qué tan difícil es cambiar por completo un golpe que un jugador aprendió a impactar de una manera en etapa de formación? Navone comprende que es más desafiante de lo que parece: "Cambié el drive en un 90 por ciento: cómo arranco, cómo termino, toda la forma. Fue la base para después modificar en el aspecto táctico. tengo 21 años y pegué el drive durante 15 años de otra manera. No es nada fácil cambiar eso. Es duro: por momentos las tirás todas afuera. Pero al cuerpo hay que hacerlo entender a la fuerza. Es mecánico pero en el tenis de alto rendimiento va muy atado a la parte psicológica. Al principio estás peor que antes y pensás que tenés que volver para atrás. El cuerpo entiende con la mecánica pero la psiquis es algo más complejo, sobre todo en el tenis. Tiene que haber un balance. La verdad es que fui humilde. Pensé en apostar a futuro, incluso a riesgo de perder ranking, para que después me pueda ir mejor".

Representado por Torneos, integra la carpeta de jugadores de la compañía junto con Diego Schwartzman, Guido Pella, Horacio Zeballos, Máximo Gonzalez, Federico Coria, Facundo Bagnis, Francisco Cerúndolo, Juan Manuel Cerúndolo, Hugo Dellien, Juan Pablo Ficovich, Nicolás Kicker y Francisco Comesaña. Este último es quien le ganó las dos definiciones Challenger en la Argentina: la primera en Corrientes y la última en el TCA.

Salud Mental
Existe un rubro que tomó muchísimo espacio durante los últimos años en el deporte de alto rendimiento y, en particular, en el tenis: la psicología deportiva, con el objetivo de proteger la salud mental ante niveles altos de estrés y presión.

Navone trabajó con un psicólogo hasta mediados del año pasado y, en aquel momento, tomó la determinación de probar unos meses solo, sin apoyo desde ese lado de la salud. Pero en el inicio de esta temporada, con el desafío de tener que modificar la base de su tenis, decidió apoyarse en alguien para transitar ese recorrido: la psicóloga Ana Martín.

"Empecé a laburar de vuelta con una psicóloga desde enero. Me ayuda con mis miedos, con mis cosas de la vida cotidiana. El año pasado terminé muy estresado, cansado y con algunos resultados que me pegaron mal. Me agregué mucha presión y sentía que tenía que ganar cada partido. Necesitaba ayuda, venía el cambio del drive y había cosas que influenciaban mucho en lo psicológico. Decidí encarar el proceso acompañado. Me siento cómodo, mantengo una sesión por semana y estoy contento", explicó. Los resultados están a la vista.

Valores
Por más partidos que gane o pierda, por más ranking que pueda recortar y por más finales que pueda jugar, Navone no se olvida de quién es, de lo que aprendió en sus pagos, con su familia, con su gente. Y sabe describirlo con suma precisión.

"Creo que todos los jugadores de tenis primero deberíamos ser personas. De las cosas importantes el tenis es la menos importantes. Ganar un partido más o un partido menos puede cambiar la realidad en cuanto a plata o puntos pero no pueden cambiar los valores. Siempre fui familiero. Me preocupo por el otro, no tengo esa faceta individualista, aunque el tenis es individual y muy competitivo. Pero el ambiente de hoy es mejor que el de antes, en el que había más odio: ahora hay más camaradería. Afuera de la cancha somos personas", dijo.

Meta
Los planes cambiaron: con su equipo de trabajo, en el prólogo del año, charló sobre la posibilidad de finalizar el año entre los 350 mejores del mundo. La realidad, sin embargo, es muy diferente: el objetivo ya está cumplido apenas transcurrida la primera mitad del año y surgió la chance de apuntar a un Grand Slam.

"Una locura sería terminar este año para entrar en la qualy de Australia el año que viene. En teoría era terminar en el top 350, pero ahora de la nada en un cimbronazo terminé casi ahí. Más allá de los puntos y del ranking lo importante es que estoy en un gran nivel. Si el juego ya está instalado podés ganar o perder pero todo va a llegar. No me gustan los objetivos a largo plazo: voy decisión a decisión", contó, con la mira puesta en los puestos cercanos al 230°, la zona que asegura el pase a la clasificación en los torneos de Grand Slam.

Por Pablo Amalfitano - Revista El Gráfico