19 mayo 2022

Investigadores argentinos construyeron una planta que vuelve apta para consumo el agua de mar

La tecnología imita el ciclo natural del agua. “Se calienta el agua de mar y se la pone en contacto con aire seco, al hacer eso inmediatamente el aire seco se humedece. La planta piloto desalinizadora funciona con la quema de hidrógeno y por lo tanto no afecta el ambiente.

Un equipo de investigación de la Unidad Académica Caleta Olivia (UACO, Universidad Nacional de la Patagonia Austral) logró desarrollar un calentador de agua de mar para la obtención de agua potable, que además podría funcionar con hidrógeno verde.

Según describió el investigador superior del CONICET y líder del proyecto, Adrian Brunini, desde el UACO trataron de buscar una solución, "algo que tuviese impacto en la comunidad”. "Es una energía térmica, eficiente y que no requiere grandes avances tecnológicos para funcionar en una planta desalinizadora”, detalló Brunini.

El equipo de investigación construyó una planta piloto desalinizadora que funciona con la quema de hidrógeno y por lo tanto no afecta el ambiente.

“El hidrogeno sólo produce vapor de agua y eso es importante porque no genera ningún gas de efecto invernadero”, argumentó el investigador.

La tecnología imita el ciclo natural del agua. “Se calienta el agua de mar y se la pone en contacto con aire seco, al hacer eso inmediatamente el aire seco se humedece”, explicó Brunini.

El aire absorbe la humedad del agua, “la cuestión es que sólo absorbe el agua, no la sal”, agregó Brunini. El siguiente paso de los investigadores será condensar la humedad del aire para recuperar el recurso que se encontraba, hasta ese momento, en forma de vapor.

El equipo tiene un diseño termodinámico especial que permite recuperar la mayor parte de energía utilizada. Además, para Brunini, si a este proceso se le sumara la producción de hidrógeno por medio de energías limpias como paneles solares o molinos eólicos, sería posible hablar de un circuito doblemente noble.

Por último, Brunini aseguró que "la intención es continuar mejorando el rendimiento en aspectos como la presión y la incorporación de nuevos prototipos que puedan contribuir a la mejora de la tecnología. Para Brunini, "hay que desarrollar la tecnología necesaria no solo para producir el hidrógeno sino también para utilizarlo”.

Fuente: InfoGEI