6 julio 2022

Es el Día del Orgullo Autista

La Escuela de Ciencias de la Salud recuerda que el Día del Orgullo Autista se celebra cada 18 de junio desde 2005, y apoya la postura de que las personas con autismo no sufren una enfermedad cerebral, de la misma manera que los que tienen la piel oscura no sufren una enfermedad en la piel.

Esta celebración busca contrarrestar la discriminación e impulsar la aceptación hacia las personas que presentan esta condición.
Más del 80% de los adultos con autismo en todo el mundo están desempleados, según cifras de la Organización de Naciones Unidas (ONU). Especialistas coinciden en que se trata de un acto de discriminación por estereotipos, debido a que las personas con autismo no tienen ningún impedimento para ejecutar actividades laborales.
Albert Einstein, Isaac Newton, Wolfgang Amadeus Mozart, Ludwig Van Beethoven, Emanuel Kant y Hans Christian Andersen, padecieron en algún período de sus vidas alguna forma de autismo. Así lo afirma el psiquiatra irlandés Michael Fitzgerald, del Trinity Collage de Dublín, apuntando que la genialidad y el autismo si bien no van necesariamente de la mano, tampoco son en absoluto antagónicos.
Uno cada 150-160 niños sufre de trastorno del espectro autista (TEA), o autismo, otrora considerada una enfermedad mental y actualmente cada vez más como una condición neurológica y de desarrollo que se inicia en la niñez y persiste durante toda la vida. Incide directamente en el comportamiento de las personas, su interacción con los demás, la comunicación y el aprendizaje.
Los autistas tienen mejores capacidades para procesar información que la habitual, algo que pauta una realidad contemporánea: hay un alto promedio de autistas que trabajan en sectores de tecnología de la información. Ello en parte debido a su mayor capacidad de detectar información que se considera esencial, según un estudio publicado en el “Journal of Abnormal Psychology”.
Algunas diferencias marcadas desde muy temprano
Los niños que tienen TEA muestran desde temprana edad una acentuada falta de reconocimiento de la existencia o de los sentimientos de los demás, así como tampoco presentan mayor necesidad de consuelo en momentos de aflicción. Casi nunca imitan a los otros niños ni a los adultos, y tampoco practican juegos sociales ni de proyección imaginativa.
El problema más notable en el trato con ellos es la falta de comunicación adecuada particularmente en la comunicación no verbal. Su lenguaje suele ser sumamente afectado con distorsiones en la forma y el contenido.
Tienen movimientos corporales estereotipados y muestran profunda afectación en aspectos insignificantes del entorno. Pautan limitaciones marcadas de intereses, con concentración en un interés particular y suelen tener una insistencia particular en mantener las rutinas en absolutamente todos sus detalles.