11 abril 2021

Llegó el momento de chatear con uno mismo

Acceder rápidamente a la lista de la compra o guardar documentos o fotos que queramos consultar más tarde son los principales usos «alternativos» de la app de mensajería.

El cambio en las condiciones de privacidad de Whatsapp ha provocado que millones de usuarios en todo el mundo se hayan descargado en las últimas semanas otras apps de mensajería instantánea como Telegram o Signal. Aun así, la app propiedad de Facebook sigue estando muy por delante de sus competidores. La usan unos 2.000 millones de usuarios en todo el mundo.

Whatsapp puede usarse para otras cosas que no sean comunicarse con otra persona o grupo de personas. Por ejemplo, para enviarse mensajes a uno mismo. ¿Qué sentido puede tener eso? En principio puede sonar extraño, pero lo cierto es que puede resultar útil en determinadas circunstancias.

¿Para qué puede servir?
Fundamentalmente, porque para muchos de nosotros es la app que abrimos más veces al día. En ocasiones lo hacemos incluso inconscientemente, tengamos las notificaciones activadas o no. Y por tanto, es factible que el icono de fondo verde esté muy a mano en la pantalla de nuestro teléfono para consultar cualquier otra cosa que no sean mensajes de nuestros contactos.

El principal uso “alternativo” de Whatsapp que le vendrá a muchos a la cabeza es como sustitutivo del bloc de notas. Es más eficaz acceder a la lista de la compra a través de Whatsapp que mediante las apps que están ideadas por defecto para esta función. Entre otras cosas, porque a menudo nos pueden surgir dudas sobre la compra. Y si estamos consultando la lista de productos desde la app de mensajería es más fácil y cómodo abrir un chat desde la misma aplicación con nuestra pareja o compañero de piso para actualizar ‘in situ’ nuestras notas.

Otras utilidades están relacionadas con tener acceso directo a información o documentos de nuestro interés que vayamos a necesitar en un momento dado: la entrada de un concierto, una ubicación, una url que nos haya llamado la atención y queramos consultar en el momento oportuno, archivos de imagen, vídeos o audios a los que no podemos prestar atención en el momento de recibirlos por falta de tiempo (o auriculares), etcétera. O simplemente, para hacer pruebas con la aplicación sin tener que molestar a nadie.

¿Cómo se hace?
1- Abre cualquier navegador (Google Chrome, Firefox) en el teléfono o en el ordenador
2 – Escribe wa.me// en la barra de direcciones, seguido de tu número de teléfono. Asegúrate de agregar el código de tu país antes de ingresar tu número de teléfono móvil. Para los usuarios argentinos, será el +54: wa.me//54xxxxxxxxxx.
3 – Una ventana te pedirá que abra WhatsApp. Si estás en el móvil, WhatsApp se abrirá instantáneamente con el chat de su número de teléfono en la parte superior, junto a su foto de perfil; si lo haces desde un ordenador se abrirá una nueva ventana con un botón que dice «Continuar al chat». Haciendo clic accederás a WhatsApp Web y se mostrará tu propio chat.
Ya puedes comenzar a chatear contigo mismo. Y por supuesto, podrás acceder a este chat, con todos los enlaces, archivos y textos que guardes, desde cualquiera de tus dispositivos.

Una vez creado este chat, probablemente tendrá sentido anclarlo en la parte superior de la app, de modo que siempre lo tengamos a mano. Para usuarios de iPhone basta con deslizar hacia la derecha el chat y pulsar la opción Fijar; los usuarios de Android tienen que mantener presionado el chat y escoger la opción Fijar cuando aparezca,

La funcionalidad de crear un chat unipersonal no es exclusiva de Whatsapp. De hecho, aplicaciones como Telegram ofrecen una solución “nativa” que no requiere de ningún truco. Son los ‘Mensajes guardados’, una de las opciones que vienen por defecto en el menú de la app.

Fuente. La Vanguardia