19 junio 2021

Argentina había reconocido la relación entre agroquímicos y cáncer

Lo hizo en 2015, pero recién salió a la luz. La relación se basa en un estudio del Instituto Nacional del Cáncer, según revela una nota de Julián Pilatti, publicada en el sitio "Infocielo".

El uso de agroquímicos puede provocar cáncer en seres humanos. Así lo estableció ya en 2015 la Agencia Internacional de Investigación sobre el cáncer (IARC, por sus siglas en inglés) dependiente de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Pero, tuvieron que pasar más de cuatro años para que el Estado argentino lo reconociera, en el marco de un sinfín de conflictos ambientales en su territorio, en gran parte producidos por las fumigaciones en los campos y los pueblos afectados. Para peor, un grupo de ambientalistas descubrió que la información fue ocultada.

Sucede que también en 2015, el Instituto Nacional del Cáncer (INC) realizó una investigación para determinar la relación entre los distintos agroquímicos y la enfermedad. Las conclusiones nunca se publicaron y el acceso a la información pública se garantizó recién cuando el abogado ambientalista, Marcos Filardi, hizo un reclamo en 2019 a la por entonces Secretaría de Salud del gobierno de Mauricio Macri.

En síntesis, el informe que elaboró el Instituto Nacional del Cáncer –alentado por lo que antes había advertido el IARC-, sostiene que el uso de agroquímicos es “potencialmente cancerígeno” para el ser humano. El hecho que esto sea admitido por una dependencia del Estado, hizo que por primera vez en la historia exista un reconocimiento oficial de que hay relación directa entre los químicos utilizados para eliminar las plagas en las cosechas, y distintos tipos de cáncer. La noticia -además- se dio a conocer en el Día Mundial contra el cáncer.