17 junio 2021

PRIMERA ESCUELA PRIMARIA PARA PERSONAS TRANS


Por iniciativa de una agrupación de familias de niños y niñas transgénero de la ciudad de La Plata, el lunes pasado comenzó a funcionar en la primera escuela primaria para adultos trans del país. La propuesta, que abrió sus puertas en el Centro Cultural Olga Vázquez, busca revertir la profunda exclusión educativa que sufre este sector de la comunidad, una realidad que termina condenando a muchos de sus integrantes al trabajo sexual para sobrevivir.



 

Martes 10 de marzo de 2020.

Si bien por el momento sólo cuenta con tres estudiantes, la nueva primaria -que depende de la Escuela para Adultos Nº 713- espera poder sumar en las próximas semanas a muchos más. Y es que por funcionar dentro de la modalidad de educación para adultos, los interesados pueden incorporarse a las clases en cualquier momento del año.
Igualmente singular es su horario de funcionamiento: de lunes a viernes de 10:30 a13:30. “Resolvimos que fuera así porque gran parte de la población a la que apuntamos son trabajadoras sexuales que se trabajan de noche y queríamos ofrecerles un horario amigable para que puedan venir”, cuenta Susana Roussy, una de las fundadoras de Crianzas Disidentes, la agrupación que impulsa la iniciativa.
Por lo demás el funcionamiento de la primaria para personas trans es similar a la de cualquier otro establecimiento de educación para adultos.
“Las alumnos cursan todos juntos con un mismo docente más allá del nivel de formación que tengan porque se trabaja con planes de estudios personalizados. Tampoco hay niveles ni plazos porque se trata de alcanzar ciertos objetivos en las distintas áreas, y el tiempo que se demore depende de cada quien”, explican desde la agrupación.

EXPERIENCIA PIONERA
“Como mamás de hijos trans, una de nuestras principales preocupaciones es la escasa expectativa de vida que tienen las personas trans en el país a causa de la exclusión: apenas 35 años.
Por eso, además de pelear para que se garanticen sus derechos y no sean expulsados del sistema, creemos que es necesario hacer algo por quienes que ya fueron expulsados”, comenta Susana Roussy al explicar lo que las motivó.
Si bien la idea original de Crianzas Disidentes era fundar una escuela secundaria para personas trans al avanzar en el proyecto advirtieron que “la mayoría de las que podían estar interesadas carecían de educación primaria”. “Por eso decidimos arrancar primero por ahí”, cuenta Susana, quien junto a sus compañeras de agrupación consiguió el apoyo de las autoridades de la EPA Nº 713 para que les cediera una docente que dictara clases fuera de sede.
De esta forma su iniciativa se convirtió sin proponérselo en una experiencia pionera en el país. Y es que si bien desde 2011 funciona en la ciudad de Buenos Aires un bachillerato para personas trans (el “Mocha Celis”), no hay antecedentes de establecimientos primarios de este tipo en Argentina.

Fuente: El Día - La Plata.