28 noviembre 2021

Vandalismo en 9 de Julio: "NOS SENTIMOS DESPROTEGIDOS"


Cristian y Ana son nuevejulienses, tienen dos hijos, trabajan y sueñan como cualquier otra familia con progresar y disfrutar del fruto del trabajo, pero el domingo 9 unos forajidos los desmoralizaron tras divertirse prendiendo fuego un departamento de su propiedad y vandalizando su casaquinta. Para completar el panorama, su paso por la Estación de Policía no fue satisfactorio. En esta entrevista, cuentan lo que fue para ellos, una noche de terror.

Domingo, 16 de diciembre de 2018

Todo comenzó en la madrugada del lunes 10 de diciembre, cuando a las 00:30 la sirena del Cuartel de Bomberos convocaba a los voluntarios por el llamado de una vecina que alertaba sobre el incendio en un departamento deshabitado en la calle Alsina al 2900.
Mientras los servidores públicos trabajaban en el siniestro, la vecina del departamento contiguo llamó al propietario para darle aviso de lo que estaba sucediendo.

"Llegué al lugar, explica Cristian Petean, estaba la policía y bomberos y noté que habían forzado una ventana y se habían metido al departamento para prender fuego. Cuando los bomberos se van, los efectivos policiales me preguntan si quiero hacer la denuncia, (ya que el hecho, a las claras quedaba demostrado que había sido intencional); y no supe qué hacer, porque nunca en mi vida había pasado por una situación semejante. Me dijeron que yo decidiera. En el medio de la situación, opté por cerrar con llave y volver a mi casa".

Pero ahí no terminó la mala noche de Ana y Cristian. Alrededor de las 9 de la mañana, reciben un nuevo llamado telefónico de otro vecino que les da cuenta que un policía que vive en el barrio, había encontrado a unos menores sobre el techo de la vivienda.

Al llegar al lugar para constatar lo sucedido, "veo que las luces colocadas en el paredón, no existían. Habían sido arrancadas y quedaron los cables colgando, explica Petean, reviviendo lo que fue un día de terror. Comienzo a revisar la propiedad, porque habían estado adentro los menores, y en el quincho noto que falta una motocross, la que poco después descubro sumergida dentro de la pileta. Además habían tirado en la misma, cascotes, piedras y otras cosas".

El vecino que había encontrado a los menores haciendo daño en la quinta fue quien llamó a la Policía, y cuando éstos llegaron, los tres chicos fueron atrapados. Lo insólito del caso es que la policía tras detenerlos en el lugar del hecho e infraganti, les tomó los datos y los dejó ir a su casa, dice con bronca CP. "Después, me entero cómo debería haber sido el proceder de la policía. Deberían haberlos llevado a la Comisaría, que los padres los retiren de allí y a mí, como dueño de la quinta, informarme del hecho, cosa que no pasó. Los pibes habían prendido fuego un departamento, hecho daños en una quinta, y algunos destrozos más en el barrio, que a mí ya no me incumben, y la policía solo les tomó los nombres y los dejó ir porque eran menores, a pesar de agarrarlos adentro de mi propiedad cometiendo vandalismo".

Después de constatar los desmanes en la quinta, ya siendo lunes alrededor de las 10 de la mañana, Petean decide ir a la comisaría a hacer la denuncia. Allí los damnificados sufren otra decepción. "Me atiende un Oficial de Servicio y me dice que ellos no tienen nada sobre los menores; que vuelva el miércoles que encontraría a los efectivos que habían actuado en los hechos". La denuncia se debe tomar en el momento; y en caso de negarse, el ciudadano debe dirigirse a la Fiscalía a denunciar el hecho, según le explicó telefónicamente un Policía de alto rango conocido de la víctima, quien se habría comunicado con Comisaría para que le recepcionen la misma. Ahora sí, le toman la denuncia, pero Cristian siente que además de todo lo que le había pasado durante la noche, no lo tomaron en serio al momento de denunciar y lo hicieron sentir muy desprotegido. "Sé que no todos son iguales, porque tengo amigos que trabajan en la fuerza y lo hacen a conciencia, pero lamentablemente algunos policías no merecen ese trabajo, solo usan el uniforme para cobrar el sueldo".

Ya en el final, la víctima de tanto vandalismo cuenta que "una vez realizada la denuncia como corresponde, pedí que adjunten los nombres de los menores a la causa, ante lo cual me dijeron que me quede tranquilo que la causa el día jueves iba a llegar a la fiscalía con los nombres de los culpables. El viernes 14 corroboré que la denuncia estuviera en la Fiscalía, donde me dijeron que en alrededor de 10 días la Fiscal me llamaría para declarar".

El dueño de la quinta debió contratar un sistema de monitoreo y alarma para poder resguardar sus bienes.

LTD - ¿Cómo te gustaría que se resuelva el caso?
CP - "Son chicos de 12, 13 y 14 años que yo ni conocía (ahora sí, sé quienes son). No me interesa que me paguen los daños, me gustaría que las cosas sean como eran antes. Que los padres traigan a los menores a pedir disculpas por los destrozos que hicieron. Son chicos, y aunque me duele que hayan roto luces y tirado una moto a la pileta, hasta ahí lo entiendo, porque todos hemos hecho alguna diablura de chicos, pero lo que no me entra en la cabeza es que hayan entrado a un departamento nuevo, a estrenar, a prenderlo fuego. Gracias a Dios no agarró el durlock sino hoy no tenía más departamento. Yo tengo dos hijos y si mi hijo hiciera algo de todo esto, lo llevo de la oreja delante del dueño a pedir disculpas y me hago cargo de los gastos. Nos sentimos muy desprotegidos y dolidos, porque todo nos costó mucho esfuerzo, nosotros somos laburantes. Me arruinaron".