5 diciembre 2021

¿EL FIN DEL PAPEL?

Sábado 1° de diciembre de 2018.

Las pantallas de tinta electrónica (o “e-ink”) se popularizaron con la llegada de los lectores de libros digitales, como el Amazon Kindle, gracias a su bajo consumo de energía y su nulo impacto en la vista por falta de una fuente de luz.

Sin embargo, desde aquella primera versión del Kindle, la tecnología ha evolucionado a pasos agigantados y los dispositivos con pantalla de tinta electrónica (que ya han reemplazado a los libros), comienzan a posicionarse como alternativas reales a las libretas de papel.

El problema es que la tasa de refresco —o sea, el tiempo que le toma a la pantalla mostrar nueva información— todavía no está a la altura de los displays convencionales, por lo hay un retardo (conocido como latencia) entre el paso del lápiz y la aparición de la línea.

La tecnología también se ha utilizado en teléfonos celulares a modo de segunda pantalla, en relojes digitales, e incluso Lenovo presentó en la feria IFA de este año una nueva notebook que reemplaza el teclado por una pantalla de este tipo.

El año pasado la empresa reMarkable lanzó una tableta de 10 pulgadas con una latencia de entre 50 y 60 milisegundos, sorprendente para una pantalla de tinta electrónica, que aún así no vuelve fluido el acto de escribir. En comparación, la Surface Pen de Microsoft (disponible para toda su línea de dispositivos Surface) ofrece una latencia casi imperceptible de 21 milisegundos.

Pero durante el día de hoy, en el marco del evento Connected Ink 2018 celebrado en Japón, la empresa E Ink (responsable de las pantallas de la línea Kindle) presentó una nueva tecnología puede llegar a revolucionar el mercado: un film que permite escribir con latencia prácticamente nula que puede fabricarse en láminas de hasta 90 centímetros.

El film, bautizado JustWrite, no utiliza una placa trasera de transistores como sus predecesores, por lo que es flexible, puede fabricarse en cualquier forma y tamaño hasta 90 centímetros de ancho (incluso puede ser perforada), consume muy poca energía y puede simular diferentes materiales (lápiz, pincel, lapicera, marcador) dependiendo de la necesidad del usuario. Además, dado que está compuesto de plástico es mucho más resistente que las pantallas convencionales.

El potencial de JustWrite es enorme y podría reemplazar al papel y las pizarras tradicionales en un futuro cercano.