23 septiembre 2021

EL LINQUEÑO QUE SE VISTIÓ DE HÉROE

Domingo 1° de julio de 2018.

El jueves, minutos antes de la medianoche,  se estaba produciendo un incendio en Lincoln, que luego de una arduo trabajo fue controlado por los bomberos de la ciudad.

Pero antes ocurrió un hecho inusual y heroico, que terminó ayudando a que este siniestro no se convirtiera en una tragedia. El protagonista es Santos Álvarez, un bombero linqueño que, además, es recolector de residuos y trabaja para la empresa “Agrotécnica Fueguina”.

Según pudo reconstruir La Posta a través de publicaciones en la red social Facebook, minutos después de las 23:30 horas del jueves, mientras estaba haciendo la recolección a bordo de uno de los camiones que recorren la ciudad, uno de los trabajadores advirtió que había fuego en una casa. Inmediatamente hizo detener el vehículo, llamó a los bomberos y dio aviso a su compañero Álvarez, quien rápidamente tomó el control de la situación.

Así, éste lo alertó al dueño de la casa, quien se encontraba durmiendo, y lo hizo salir de la vivienda, habiéndole salvado así la vida, ya que inmediatamente después el sitio se incendió totalmente. Casualmente, en una casa lindera, existe un lavadero de autos, cuyo propietario puso a disposición las herramientas y encendió la bomba de agua, por lo cual Álvarez controló el fuego hasta que llegaron sus otros compañeros, los bomberos, quienes se pusieron al mando de la situación. En ese momento, Álvarez y sus otros compañeros, los recolectores, subieron al camión y continuaron realizando su labor hasta entrada la madrugada.

Un hecho loable y digno de destacar de un bombero que no se encontraba en servicio, pero que lleva la profesión en el alma, y lo ha dejado demostrado con su heroica actitud. Rápidamente, las redes sociales se hicieron eco de la actitud de Álvarez y la misma fue replicada en cientos de cuentas.

Una de las publicaciones pidió que “llegue al señor intendente para que a esta persona (héroe) tenga un reconocimiento en este pueblo, por ser el valiente, haberse bajado del camión de residuos y haber salvado a una persona que podría haberse quemado viva, sabiendo que corría peligro, y, asimismo, abandonó por momentos su labor sólo para cumplir la labor que lleva en la sangre, la de ser bombero”. “Muchas veces se les hacen reconocimientos a personas que no están físicamente, pero en esta oportunidad la tenemos presente y lo vemos correr todas las noches detrás de un camión; no es difícil hacerlo. Seamos gente con más corazón y sentimiento, por una vez en la vida”, concluyó la publicación.

 

Crédito: La Posta Diario