19 abril 2024

"NI UNA MENOS", SOBRE EL CORAZÓN

Viernes 23 de febrero de 2018.

El 28 de febrero Central Ballester estrenará su nueva camiseta, que lleva la consigna "Ni Una Menos". Así, buscan generar conciencia en uno de los ambientes más hostiles. 

Javier Rojas no ve la hora de volver a jugar. Es el 4 de Central Ballester -un club que milita en Primera D- pero desde hace algunos meses no pisa la cancha porque tuvo que ser operado de la rodilla tras una lesión. El próximo 28 de febrero podría volver a jugar en un partido contra Lugano. Ese día, el equipo presentará una nueva camiseta suplente con una consigna llamativa para el ambiente del fútbol: llevará el logo de “Ni Una Menos”.

Javier fue el primero en probarse la remera violeta y posar para la foto que el club compartió en las redes sociales.

“Fue una sorpresa para bien. Todos entendimos que la violencia contra la mujer es un tema muy delicado y está bueno que desde nuestro lugar podamos transmitir un mensaje”, dijo Javier. Y recordó que hace dos años salieron a la cancha con una pancarta por la cantidad de femicidios que hubo en San Martín.

Ezequiel tiene 31 años, es diseñador gráfico e hincha Central Ballester desde nació. Hace algunos años que forma parte de la Comisión Directiva del club y tiene a cargo el área de comunicación. Araceli Ramos, Micaela González, Araceli Fuelles y Melina Romero son los primeros nombres que se le vienen a la cabeza cuando se acuerda de los casos de mujeres que fueron asesinadas en el barrio. ”Son muchas más”, aclara.

Ezequiel fue quien tuvo la idea de incluir el logo de "Ni Una Menos" y asegura que no fue casual que vaya sobre el corazón. “Este mensaje que se instaló hace algunos años es una construcción colectiva a la cual adherimos y creemos que su mensaje tiene que ser transmitido a todos los ámbitos que se pueda”, dijo a este medio.

No es la primera vez que el predio de la calle Sarratea, en José León Suárez, hace una intervención con una consigna social: en 2016 presentaron una camiseta suplente con la silueta de una persona con los brazos abiertos mientras era apuntada por ocho rifles.

“Fue nuestra forma de manifestarnos contra la violencia institucional, haciendo alusión tanto a la Masacre de José León Suárez de 1956 como el asesinato dedos menores de edad a manos de la policía en la Cárcova en 2010”, explicó Ezequiel.

 

Fuente: MinutoUno