15 agosto 2022

LA MAQUINARIA DEL SENTIDO COMUN NACIONALISTA

Sábado 1 de octubre de 2016

Por Axel Cabrer:

Surge en el interior de la demoníaca alusión imperante, una divinidad ociosa, devenida en comunicación cultural que actúa como ente absoluto de naturalización de rasgos nacionalistas abocados a profundizar tal o cual personalidad.

Entendiendo al trabajador, aburrido y cansado, en su ingrata consecución de sucesos diarios monótonos y estipulados, me remito a una pregunta básica: ¿Cómo divertir informando? Para no lucidar programas `ociosos´ que divulgan el antes mencionado ideal nacionalista; para evitar la ignorancia programada.

Ustedes allí, nosotros acá, ellos allá. Es el mensaje implícito de varios programas de tv operantes en nuestro país. Allí estamos los consumidores; acá los constructores de sentidos sin intenciones convenientes a un modelo de sociedad; allá el material de los constructores: los `famosos´. Populares personajes, objeto de conversación de las masas consumidoras de desinterés.

El desinterés se consume, y aquí usted no ingrese en disputas del tipo "somos libres de elegir qué mirar, qué escuchar, qué leer..." Nobleza obliga, deben considerar información la materia producida con instrumentos depuradores, con mantras consecuentes. ¿Te interesa qué piensa el diputado acerca de...? ¡Si! Claro que te interesa. No los consideras porque la industria cultural moderna te enseñó que es demasiado serio recibir esa información mientras descansas en tu sofá.

Estoy acá, mañana estaré allá, por eso complace narrar a flor de piel la ilusa condena de ocio que aprietan el estado y los conglomerados empresariales desde sus arcas culturales que funcionan como motores de la maquinaria del sentido común y la opinión pública. Porque a mayor desarraigo cultural, menor conciencia política. No te estás divirtiendo vos solo, quería que lo consideres.