25 enero 2021

¿SE VIENE EL GIRASOL “ESTRELLA”?

Sábado 11 de junio de 2016.

La cadena de valor girasolera augura un aumento del área de siembra gracias a la quita de retenciones, una demanda mundial creciente y su capacidad de hacer frente a "La Niña".

Girasoles

La cadena de valor del girasol ponderó ayer la oportunidad que ofrece este cultivo oleaginoso, que cuenta con un precio local de $4.800 la tonelada, ante la apertura de la próxima ventana de siembra, en la que se esperan escasez de lluvias por el efecto Niña y la continuidad de un mercado altamente demandado.

Así lo admitió Luis Arias, presidente de la Asociación Argentina del Girasol (Asagir), quien reconoce que la quita de retenciones le permitió a los productores girasoleros sacarse “una mochila muy pesada” y disponer de un valor de cosecha que ronda los u$s300, precio que exhibe un incremento de casi un 70% respecto del obtenido al momento de la siembra.

Arias expresó su confianza en que la próxima siembra alcanzará a unos 1,7 millón de hectáreas, cifra que ofrecería un crecimiento interanual de 35% al verse favorecido el sector por la quita de derecho de exportación y modificaciones en el tipo de cambio.

“Hoy tenemos un girasol disponible de más de u$s300 al que además se le debe agregar una bonificación por contenido de aceite, que en el promedio del país alcanza un 11%, es decir, otros u$s33 por tonelada que se suman a su precio”, explicó Arias.

Desde Asagir se destacó la oportunidad que ofrece un cultivo como el girasol en ciclos de escasez de lluvia como el próximo período de La Niña, hecho que también se suma a la mejora que reporta la competitividad productiva.

Con un rinde promedio nacional de 2.130 kilos por hectárea,se apuesta a su incremento de la mano del aporte tecnológico, inversión que vendría de la mano del sostenido aumento que exhibe la demanda mundial de aceite de girasol que “seguiría creciendo por encima de la producción del grano”. A esta situación se suma la ventaja que le reportará al sector la quita de retenciones adoptada en enero pasado, que fue de un 32% para el grano y de 30% para el aceite, un reclamo histórico realizado por el sector girasolero.

Los especialistas admiten las buenas perspectivas que ofrece la Argentina, que debe competir con la producción de países como Ucrania, Rusia o la Unión Europea, consignando que la producción local es “la única que puede aumentar su oferta”.

Por ello, desde la cadena de valor del girasol sostienen que el “panorama para el cultivo es alentador y llevará a un crecimiento importante de su área de siembra” en las próximas campañas.