17 abril 2021

Obesidad: POLEMICA CAMPAÑA DE COCA COLA

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Martes 22 de marzo de 2016.

La relación entre la energía ingerida y la energía gastada, entre las calorías que tomamos a través de la comida y la bebida y aquellas que nuestro cuerpo emplea, eso es el llamado balance energético.
Son cada vez más frecuentes los artículos, las conferencias y las mesas redondas de expertos en nutrición que aseguran que ese balance es fundamental para prevenir la obesidad.
Y en los últimos tiempos se han multiplicado las iniciativas destinadas a investigar ese concepto.
La cuestión se quedaría en una teoría más sobre el tema si no fuera porque varios expertos han acusado a Coca Cola de promoverla, con la intención de desviar la atención de la inevitable relación entre el consumo excesivo de bebidas azucaradas— su producto principal— y el sobrepeso.
La teoría del balance energético se basa en el equilibrio de calorías consumidas y quemadas.
Pero el gigante de los refrescos lo niega.
"Nosotros siempre nos hemos enfocado en ambos lados de la ecuación energética: en las calorías ingeridas y en las gastadas", le dice a BBC Mundo.
"Y hemos aprendido, tanto de nuestros consumidores como de la comunidad de salud pública, que tenemos que ser un socio creíble", añade.
La culpa, la falta de ejercicio
Sin embargo, las críticas rozaron el escándalo hace cinco meses, cuando la agencia de noticias Associated Press (AP) publicó el intercambio de correos electrónicos entre James Hill, profesor de la Escuela de Medicina de la Universidad de Colorado, Estados Unidos, y la por entonces ejecutiva de Coca Cola Rhona Applebaum.
El origen secreto de la Coca Cola, en un pueblo de España
Hill había fundado el Global Energy Balance Network (GEBN, la Red Global del Balance Energético) y era su presidenta.
La red se definía a sí misma como "un organismo público-privado de voluntarios y sin ánimo de lucro dedicado a identificar e implementar soluciones innovadoras— basadas en la teoría del balance energético— para prevenir y reducir las enfermedades asociadas a la inactividad, a la mala nutrición y a la obesidad".
Con ese objetivo lanzó una campaña en Facebook y Twitter en la que promovía el ejercicio como la mejor medida para prevenir transtornos crónicos y la obesidad. Pero no mencionaba para nada la alimentación.
La falta de ejercicio está en la mira de los estudios sobre balance energético.
Y su vicepresidente, Steven Blair, hizo unas declaraciones en el mismo sentido.
El científico del ejercicio de la Universidad de Carolina del Sur, EE.UU., criticó a "los medios de comunicación" por atribuir la culpa del alto nivel de obesidad del país a la comida rápida y a los refrescos, y remarcó que "no existe evidencia alguna de que, de hecho, esa sea la causa".
Era algo ya había defendido antes, en 2012, la directora ejecutiva de PepsiCo Indra Nooyi.
"Si todos los consumidores hicieran ejercicio, hicieran lo que tienen que hacer, el problema de la obesidad no existiría", dijo en una entrevista.
Ante esto el Centro para la Ciencia con Interés Público, un grupo de presión, hizo circular una carta firmada por 37 científicos y autoridades de salud pública en la que acusaba a la Global Energy Balance Network de "vender baratijas científicas sin ningún sentido".

Fuente BBC Mundo.