23 octubre 2021

¿ES POSIBLE COMBATIR EL BARIGÜI?

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Lunes 16 de noviembre de 2015.

Sixto Coscarón es un reconocido profesional que estuvo en Junín en los orígenes del barigüí, décadas atrás, y ante este resurgimiento de la mosquita en la ciudad, salió a dar tranquilidad y aseguró que con una correcta fumigación de los sitios de reproducción es posible eliminarlo.
“Al barigüí se lo combate en todos lados. En Junín porque ocasiona molestias, en otros lugares porque transmite enfermedades. Se lo combate matándolos, con un insecticida que destruya el lugar donde está concentrado”, señaló categóricamente.
Contrariando la opinión de funcionarios locales que esta semana aseguraron que los juninenses deberían acostumbrarse a convivir con esta mosquita molesta, Coscarón dio una luz de esperanza.
“El producto no debe aplicarse a los insectos que están volando, porque se desparramaría mucho insecticida en el ambiente, sino que debe darse en el lugar donde se cría. Estos son corrientes de agua, donde están las larvas, y eso es lo que hay que matar”, aconsejó.
A la vez, remarcó que “hay que mirar para ver si se están criando, en general no están lejos de los lugares donde pican y si aparecen en gran cantidad, se aplica el insecticida en el agua”.
Con el viento
Por otra parte, consultado sobre el mito que circula en la ciudad de que se trataría de una especie que fue “importada” de otros lugares, el especialista lo desmintió categóricamente. “Esto viene solo, y una de las formas es a través del viento que los lleva y los desparrama. Y si la hembra pone los huevos en un lugar adecuado, se reproducen”.
“Viven en un ambiente húmedo, con agua no contaminada, debe ser limpia y las larvas encuentren la comida que son algas que se crían en ese ambiente”, agregó.
Coscarón apuntó que “en las lagunas no se crían, sino que necesitan cursos de agua que se mueven, donde se desarrolla su alimento”.
Aplicar el insecticida
El biólogo también aconsejó: “Lo que deben hacer los juninenses, si hay mucha cantidad, deben buscarse los lugares de cría y aplicar el insecticida. No mandarlo a cualquier sitio, porque contamina y mata a otros organismos”.
En cuanto a las larvas, dijo que “se localizan a simple vista, y a través de esto, se puede controlar la reproducción. Si hubiera algunos solamente, picarían a los animales y no molestan al hombre, pero si hay mucha cantidad, hacen difícil la vida de las personas”.
“No conozco un lugar donde hayan sido erradicados definitivamente, porque siempre está la posibilidad de que lleguen por el viento, a través de arroyos que no fueron tratados con insecticidas. Puede arrastrar de otro lugar y al poco tiempo, aparecen en cantidad”, agregó finalmente Coscarón.
Perfil profesional
El doctor Coscarón se graduó como biólogo y como doctor en Ciencias Naturales en la Faculta de Ciencias Naturales y Museo; y como bacteriólogo clínico e industrial en la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional de La Plata.
Fue profesor de Zoología General y de Parasitología General e investigador superior del CONICET. Publicó cerca de 150 trabajos científicos sobre insectos, principalmente tábanos y jejenes, grupo sobre los que armó una colección que forma parte del Museo de La Plata.

Fuente: La Verdad de Junín.