21 octubre 2021

¿ES SALUDABLE RELLENAR LAS BOTELLITAS?

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Viernes 2 de octubre de 2015.

¿Cuando fue la última vez que lavaste esa botella de plástico que sueles rellenar con agua? La que llevas al gimnasio o al parque con los niños. O esa que lleva días en el bolso o semanas dando vueltas en el auto.
Eso de rellenar con agua corriente las botellas de agua envasada es una práctica habitual, y sin embargo estos recipientes fueron pensados, diseñados y fabricados por sus respectivas compañías con la idea de un solo uso -y en el mejor de los casos- con la posibilidad de reciclar el plástico.
Entonces, ¿es seguro reutilizarlas? Hay muchos mitos al respecto y aquí te contamos qué es cierto y qué no.

¿Hay riesgo de fuga de químicos?
Uno de los mitos que abundan en Internet y que pasan de boca en boca es el de que las botellas de plástico pueden liberar en el agua componentes tóxicos para la salud.
"En términos generales no hay problemas de seguridad para la salud al reutilizar las botellas de plástico", le dijo a BBC Mundo Ana Troncoso, catedrática de Nutrición y Bromatología de la Universidad de Sevilla, en España.
Sin embargo, hay algunos matices interesantes que conviene aclarar.
La polémica del BPA o Bisfenol A
Según la experta, está demostrado científicamente que los recipientes de plástico rígido a base de policarbonato que contienen el aditivo BPA o Bisfenol A sí lo pueden liberar sobre el contenido.
De hecho hace unos años un estudio del centro para el Control y Prevención de Enfermedades en Estados Unidos encontró que más del 90% de los estadounidenses tenían trazas de esa sustancia en la orina.
Los expertos coinciden en que el mayor riesgo para la salud asociado a la reutilización de las botellas de plástico es microbiológico.
En efecto, en nuestra vida diaria estamos expuestos a esa sustancia desde una multitud de fuentes: el Bisfenol A o BPA es un producto químico muy común asociado a los envases de policarbonato y utilizado para fabricar todo tipo de termoplásticos moldeables, no sólo botellas sino también latas de alimentos y bebidas, recibos y extractos bancarios, CDs, etc.
Lo que ocurre, según explica Troncoso, es que la cantidad de esa sustancia que se libera desde las botellas es tan mínima que muchas autoridades reguladoras de la salud, como la Autoridad Europea para la Seguridad Alimentaria o la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), no la consideran un peligro.
No obstante, puntualiza la experta, la BPA o Bisfenol A forma parte de un grupo de sustancias que se están reevaluando constantemente a nivel científico para descartar que sean potencialmente dañinas.
Símbolo del plástico PET
Las botellas de plástico flexible hechas de tereftalato de polietileno, conocidas como PET por sus siglas en inglés, son 100% reciclables y no usan el Bisfenol A como aditivo.
En estudios con animales y en dosis muy altas, según Troncoso, se ha relacionado esta sustancia con problemas endocrinos.
Y por un principio de precaución, en Europa está prohibido su uso en productos destinados para la lactancia y la edad temprana, como los biberones o las vajillas para niños, dice Troncoso.
También está demostrado que si el plástico se somete a temperaturas muy altas se multiplica la liberación de este aditivo.
Sin embargo, en su reevaluación más reciente de enero de 2015, la autoridad europea concluyó que "el BPA no constituye ningún riesgo para la salud de los consumidores de ningún grupo demográfico (incluídos fetos, niños y adolescentes) en los niveles actuales de exposición", que están muy por debajo de los niveles diarios establecidos como tolerables.
Por otro lado, las botellas de plástico flexible hechas de tereftalato de polietileno, conocidas como PET por sus siglas en inglés, son 100% reciclables y no usan el Bisfenol A como aditivo. Se pueden identificar por su símbolo triangular negro.