21 octubre 2021

¿ES SOLO UNA CUESTION DE ACTITUD?

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Miércoles 30 de setiembre de 2015.

Durante siglos, mujeres y hombres intrépidos han desafiado los límites de la resistencia humana en algunos de los eventos deportivos más duros realizados en los sitios más inhóspitos.
Tan pronto como el hombre primitivo empezó a recorrer largas distancias para cazar, nuestras largas extremidades, piel sin pelaje, combinada con la habilidad de sudar para regular la temperatura del cuerpo, han evolucionado para hacernos más resistentes. Pero esto no quiere decir que nuestro cuerpo no tenga sus limitaciones.
En el pasado, se creía que la fatiga muscular hacía que nuestro cuerpo se frenara tras un excesivo esfuerzo intenso.
Pero hoy en día un creciente número de científicos cree que la clave de la resistencia física está en la mente.
La teoría del profesor Tim Noakes, de la Universidad de Ciudad de Cabo en Sudáfrica, sugiere que es nuestro cerebro y no los músculos lo que dictamina cuán lejos podemos llegar. Durante la actividad intensa nuestro cerebro inconscientemente sienta las bases para evitar que el cuerpo sucumba ante el esfuerzo extremo.
Sin embargo, científicos como el profesor Sam Marcora, de la Universidad de Kent, opinan que la razón por la que los atletas pueden superar sus límites, descansar y recuperar las condiciones para intentarlo otra vez, se debe a un mecanismo consciente que depende de la percepción individual del esfuerzo excesivo.
Varios estudios demuestran que los atletas que hacen un entrenamiento físico y mental tienen un mayor margen de mejora: tanto como 120%, comparado con el 40% de aquellos que sólo trabajan su forma física.
Por último está nuestra "computadora", responsable de programar los pensamientos y el comportamiento aprendido. Para los atletas de élite, aprender a controlar el lado animal es vital.
Afortunadamente, como el resto del cuerpo, el cerebro puede entrenarse para un gran evento.
Alimentar el cerebro
Nuestro cerebro es increíblemente ineficiente consumiendo oxígeno. Necesita el 25% de lo que abastece el cuerpo.
El profesor de fisiología y bioquímica de la Universidad del Sur de Gales cree que los atletas de resistencia más exitosos son aquellos que conservan la mayor cantidad de oxígeno en sus cerebros durante el ejercicio.
Entrenar con menos oxígeno hace que el cerebro libere unas pequeñas moléculas conocidas como radicales libres.
Estos actúan como interruptores que desencadenan la compleja maquinaria requerida para que el oxígeno que llega al cerebro se mantenga allí.
No es coincidencia que algunos de los corredores de larga distancia vengan de países de gran altitud -como Kenia y Etiopía-, lo que les permite competir mejor en altitudes más bajas.
Entrenamiento cognitivo
Comparado con las personas comunes, los deportistas de élite tienen cerebros muy diferentes. Los cambios en las conexiones sinápticas en zonas del cerebro como el hipocampo -asociado con el aprendizaje y la retención de información nueva- están reforzados.