18 octubre 2021

"LUGARES INSOLITOS DONDE ME TOCA PAYAR"

El nuevejuliense Payador Wilson Saliwonczyk nos envió esta simpática misiva, en la que cuenta el momento que le tocó compartir junto a dos celebridades, y que compartimos con nuestros lectores.

El festejo en Pilar fue sumamente íntimo, con la presencia de ochenta invitados exclusivos.
El festejo en Pilar fue sumamente íntimo, con la presencia de ochenta invitados exclusivos.

 

Martes, 14 de julio de 2015

"Me llamaron para cantar en una boda medio misteriosa.
No me pasaban ni un dato de los novios y yo estaba inquieto porque no sabía sobre qué ni a quiénes iba a cantar.
Por fin, un día antes de la fiesta, me dijeron que como los novios eran famosos no me lo decían porque no querían que se filtren los nombres y así tener intimidad.
Llegué a la fiesta y me dijeron que se trataba de Evengelina Anderson y Martín de Michellis, o algo así.
Fue divertido ver el asombro de los organizadores cuando me revelaron los nombres de los novios y yo no tenía ni la más pálida idea de quienes eran.
Ella es una modelo hot famosa y él un jugador de futbol que juega en Europa y en la Selección argentina, pero yo de futbol no tengo ni idea y de modelos menos.
Así que yo tenía que entrar a la fiesta y cantarles, pero no sabía cuál de todas las parejas era la de los novios.
Entonces me los marcaron de lejos "El novio es el de saco largo marrón, ella ahora no está pero la vas a reconocer por el vestido de novia" (Ver foto).
Bueno, perfecto, pensé yo, "saco marrón", "vestido de novia", rápidamente identificaré a los recién casados.
¿No va que mientras yo afinaba la guitarra el tipo va y se cambia el saco marrón por uno azul?
Y para mejor, por vestido de novia yo me imaginaba un vestido blanco, de gasa, tul y todo eso. Pues no, ella tenía puesto eso que ven en la foto  ¿Te parece un vestido de novia?
Salgo a escena y el mundo se me viene abajo porque no encontraba ni el saco marrón ni el vestido de novia entre los invitados. Pero yo, por fuera, como si nada.
Así que con la cara de piedra me puse a cantarles coplas a los novios, sin saber cuál de todas las parejas era la agasajada.
Recurrí a la magia de la payada, les empecé a dedicar versos a ella y él y a semblantear a ver si me daba cuenta cuales eran los novios.
Entonces cuando los nombré en una décima todos aplaudieron menos dos que hacían gestos de agradecimiento.
No me quedaron dudas de que eran los novios y efectivamente lo eran. Pero para esto mi improvisación ya estaba terminando.
No sabrán nunca estos chicos que mientras ellos se sentían homenajeados yo estaba cantándole al montón sin saber cuáles eran ellos.
Para coronar la torta, mi hermana Silvina Saliwonczyk se hizo famosa por América 2 cuando me llevó en su auto a la boda y por esquivar a los periodistas y policías que montaban guardia nos caímos a un pozo con auto y todo".

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