20 enero 2021

Medio Ambiente: A PONERSE LAS PILAS

 
Martes, 9 de junio de 2015.
La planta Plapimu-Laseisic (Planta Piloto Multipropósito y Laboratorio de Servicios a la Industria y al Sistema Científico) está ubicada en Camino Centenario y calle 506 de la localidad platense de Gonnet, y si bien fue inaugurada en 2012 como una prueba piloto, sus responsables buscan desarrollar el proyecto en municipios bonaerenses y el interior del país.
PILAS
Este espacio -un centro de investigación y desarrollo de diferentes proyectos perteneciente a la Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP y a la Comisión de Investigaciones Científicas (CIC)- fue concebido, diseñado y originado "con un método simple" y para un proceso de reciclado de las pilas es "económico y absolutamente sustentable", explicó Horacio Thomas, a cargo de la planta y director del laboratorio.
"La idea fue desarrollar un proceso que permitiera recuperar los metales presentes en las pilas agotadas logrando un doble propósito, por un lado evitar la contaminación de suelos y aguas subterráneas y por otro recuperar los metales para su reutilización, disminuyendo la explotación minera y la contaminación en la producción de los mismos", precisó el especialista, que empezó a trabajar en el proyecto en 2008.
En ese sentido, aclaró que "la disposición final de las pilas agotadas constituye un problema ambiental serio, tanto por su magnitud, como por la escasez de alternativas viables, desde el punto de vista ambiental, social o económico".
Thomas sostuvo que "son muchas las familias que no saben qué hacer con las pilas, y no quieren arrojarlas a la basura, por eso consideramos importante que se tome esta temática de reciclado como una política de estado".
Valoró que el desarrollo de la planta "tiene un costo bajo si se tiene en cuenta que estamos hablando del cuidado del medio ambiente", y precisó que "la planta con la cual nosotros trabajamos, que tiene 15 tubos (para el tratamiento de pilas), cuesta unos 400.000 pesos y trata de 80 a 100 kilos de pilas por mes".
De acuerdo al proceso de reciclado, el primer paso es la clasificación por tamaño de las pilas alcalinas agotadas: chicas (AAA), medianas (AA), grande (C) y más grandes (D).
"Mediante un método artesanal, se corta la carcasa de hierro que recubre a las pilas; una vez abiertas se recuperan los diferentes componentes: cobertura de acero, algo de papel, el barro interno (debido a que tiene una gran cantidad de carbón), y los metales que se reutilizan como el zinc y el manganeso", explicó Thomas.
Añadió que las pilas arrojadas en basurales con los demás desechos del hogar "pierden las carcasas y sufren corrosión" debido a la acción climática y los procesos de fermentación de la basura.