15 enero 2021

En su día: UN HOMENAJE QUE SE MULTIPLICA

El 2 de Junio, es para muchos un día más, pero para ellos, se convierte en el momento dónde, por algunas horas, se interrumpe la tarea, y se dedican a homenajear el trabajo comunitario que hacen todos los días. Muy temprano, reunidos en el cuartel, comparten el desayuno, y organizan actividades para finalizar el día con una cena familiar.
bomberos dudi

Martes 2 de junio de 2015.

La Trocha, eligió homenajear a los Bomberos en su día, compartiendo la palabra de Segundo Oscar Auza, jefe del Cuerpo de la localidad de Dudignac, y en él reflejar las historias de cada uno que eligió la vocación de servir a los demás.
“Tener  vocación es lo primordial, y eso encierra  compromiso, responsabilidad y amor al prójimo, eso es indispensable para realizar esta tarea”, nos cuenta Quique, como todos los conocen, feliz y orgulloso, donde la ropa de trabajo hoy se cambia por la remera y chaleco azul que con mucho orgullo lleva el escudo del cuartel.
Padre de Malena, Victoria y Pedro; esposo de Adriana, es bombero desde hace 15 años, con una mirada sincera, seria pero a la vez muy emocionada al contar la decisión de ingresar al cuartel y hoy tener la responsabilidad de ser jefe del Cuerpo Activo.
“Desde que vine del campo, donde pasé mi infancia, y llegué a 9 de Julio para ir a la Escuela Técnica, sabía que iba a ser bombero. Iba al cuartel, me levantaba en cada sonar de la sirena, y ya en Buenos Aires, conocí con más detalles el trabajo comunitario de los Bomberos Voluntarios”, relata.
“Más allá de la tarea cuando suena la sirena, nuestro compromiso y tarea con el cuartel es diario. Vamos todos los días para trabajar en los vehículos y herramientas. Hoy contamos con 6 móviles y hemos hecho en  los últimos días una inversión de más de 300 mil pesos en equipamientos. Siempre queremos estar mejor y el sueño es tener un autobomba nuevo. La localidad creció y debemos estar a la altura de las necesidades”,  señala entusiasta en cada palabra, a través de las que muestra no solo su vocación, sino el gran desafío de seguir creciendo como institución.
Lejos, a veces en algún campo, trabajando en lo alto en medio de palos, cables y tableros, lucha por no faltar a ningún siniestro  o accidente, y cuando la sirena se escucha todo queda como estaba, familia, hijos y trabajo, porque la urgencia de los otros es lo más importante en ese momento.

“Nuestra familia es fundamental, si ellos no podríamos ser bombero, porque no tenemos horarios ni tampoco remuneración, y trabajamos cada día, arriesgando nuestras vidas”, reconoce.

Veintidós personas forman parte hoy del cuerpo activo, un grupo de personas que encuentra cada día el reconocimiento de su comunidad.
“De la localidad tenemos todos los días el apoyo que necesitamos; quizás me gustaría un mayor reconocimiento del Estado, porque sin ocasionarle demasiada inversión, trabajamos todos los días para el bien de la comunidad”. Las últimas palabras en el medio de una linda charla, en donde quedan muchas cosas por contar pero que sintetiza el amor por los demás y la gran virtud de dejar lo propio para ayudar al prójimo.