20 octubre 2021

DE LINCOLN PARA EL MUNDO

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Según la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo, 35 de los 50 mejores y más rápidos corredores de maratón del planeta son keniatas. Este fenómeno es estudiado en el mundo. Ese liderazgo, que se inculca de generación en generación de manera natural (como el fútbol en Argentina), y les permite subir al podio en las principales maratones del mundo, aún no logran transportarlo para explotar todo el potencial agrícola del país, que es enorme. Pero van en ese camino.
Hace dos años, buscando un cambio de aire, dos productores de Lincoln, en el oeste bonaerense, Miguel Angel Alvarez y su amigo Carlos Van der Straten, recorrieron distritos productivos de Kenia para conocer la realidad agronómica y ver qué podían aportar para aprovechar el potencial agrícola del país. Esta nación africana está en el centro-este del continente, sobre el océano Indico, y limita con Somalía, Tanzania y Uganda.
“Teníamos un contacto en Nairobi, la capital de Kenia, que nos armó una gira por Nakuro, Eldoret, Kitale y Narok, donde vimos distintas condiciones de suelo y climas”, contó Alvarez.
Así, con el objetivo de hacer asesoramientos en ese país e ir analizando la factibilidad de producir en campos keniatas, los productores formaron la firma Suelos del Sur.
Entre las idas y vueltas que le insumieron los viajes en estos dos años, Alvarez siguió haciendo agricultura en Lincoln, donde también tiene un encierre de 100 animales . Trabaja 1.000 hectáreas de campos alquilados en esa zona del oeste bonaerense.
“Viajar, conocer otros climas y suelos nos sirvió para reafirmar la idea de que Argentina es un prodigio de la naturaleza”, destacó Alvarez, para quien el primer desafío es poder transmitir a los kenyatas todo el “know how” argentina sobre manejo y siembra directa: “Allá, están como nosotros hace 25 años respecto de la desconfianza a dejar el arado y el disco, que es lo que han venido usando durante generaciones”, relató.
La capital de Kenia, Nairobi, es una ciudad de gran importancia comercial en Africa. La economía del país es, además, la de mayor producto interno bruto de la región este y central de Africa. Kenia tiene una superficie de casi 600.000 de kilómetros cuadrados (como referencia, la provincia de Buenos Aires tiene 300.000 kilómetros cuadrados) y allí viven sus casi 40 millones de habitantes (una población muy similar a la de Argentina).
La cría de ganado y la producción de leche y sus derivados son importantes para la economía keniata. También se destacan la producción de té y café.
“La mitad de la agricultura extensiva de Kenia es de maíz mayormente blanco, para consumo humano. Después vienen el trigo, muy poco de girasol y sorgo, y aún no le encuentran la vuelta a la soja”, contó Alvarez.
Según la zona, tienen lluvias que van de 600 hasta 2.000 milímetros anuales. Están sobre la línea del Ecuador, pero la altimetría atempera un poco las condiciones extremas de calor tropical.
En lo que respecta al nivel de maquinarias, “recién están empezando”, al igual que con la siembra directa.
“En general no hay buenas sembradoras ni pulverizadoras, dos herramientas que definen la vida del cultivo”, contó Alvarez. Y sumó: “También tienen dificultades en cuanto a cómo usan la maquinaria, porque hemos visto sembrar maíz a 20 kilómetros por hora”. La justificación para semejante velocidad es que la ventana de siembra es corta y las sembradoras son chicas.
Al analizar el potencial, también destacó que “como ocurría en Argentina hace 20 años, muchas zonas no son agrícolas porque se siembra en convencional, pero si se hiciera siembra directa, con un mejor aprovechamiento del agua, podrían entrar en producción”.
Fuente: clarín rural .com